Archivo

Archive for the ‘Crónicas’ Category

¡Cuidado! Las redes sociales pueden ser una adicción

Si eres de las personas que navega más de dos horas diarias en el Internet, ¡cuidado! Podrías ser víctima de la adicción a las redes sociales.

Según el psiquiatra, Carlos Jaramillo, cada vez hay más casos de personas que sufren conductas de aislamiento y depresión a causa del uso indebido de cuentas como Facebook, Twitter, Blogs, o Youtube.

A pesar de que la Asociación Americana de Psiquiatría aún no reconoce a las redes sociales como un problema patológico, Jaramillo indica que ya ha tenido pacientes con estos síntomas. “He tratado a personas que se han cambiado de sexo para recibir llamadas o mensajes, lo cual ha desembocado en una serie de conflictos interiores”.

La última encuesta del Instituto de Estadísticas y Censos (INEC) sobre las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC’S), realizado en abril del 2011, indica que la cifra de personas que utilizan Internet en el país aumentó en cerca de medio millón de personas.

En este grupo se encuentra Julio Meza, estudiante universitario que pasa conectado alrededor de 13 horas diarias al Internet. Ya sea a través de su Iphone 4S o su computadora portátil, cada 30 minutos actualiza sus estados en Facebook o Twitter.

De contextura delgada, tez morena y con el último celular en la mano que sacó la compañía Apple , el esmeraldeño de 28 años confiesa que es un adicto a las redes sociales. “No se si sea un problema, pero pasó más de la mitad de mi tiempo conectado a mis cuentas. Desde que me levanto hasta que me acuesto, no puedo dejar de revisar y actualizar mis estados”.

Un estudio de la empresa de investigación en línea, Tendencias Digitales, reveló que en América Latina, del 2003 al 2011, ha existido un crecimiento del 27% de usuarios en Internet. Además, estima que para el 2014 la cifra ascendería al 45%.

Con respecto al uso que las personas le dan a esta red, señala que en Ecuador la gente lo hace para revisar el correo electrónico, las redes sociales, las noticias, las descargas de archivos, y los chats.

Para el sicólogo clínico, Eduardo Silva, esto constituye uno de los nuevos sistemas que genera adicción en la juventud. “Cuando uno bebe alcohol afloran varios elementos reprimidos. Lo mismo pasa con las redes sociales, pues salen a relucir situaciones que no están resueltas y que se expresan a través de emociones o falsificación de perfiles”.

Actualmente, de acuerdo la página web socialbakers.com Ecuador se encuentra en el puesto 37 de los países que usan Facebook, con un total de 3,881540 usuarios.

Según Jaramillo, estudios médicos han determinado que los adolescentes son los más propensos a esta adicción. “Se les hace más fácil sentarse a escribir frente a una máquina, donde son prácticamente anónimos,  que afrontar una amistad o un enamoramiento personalmente”.

El galeno advierte que los padres son los encargados de vigilar que sus hijos no abusen de la tecnología, pues si esto sucede “es necesario acudir donde un especialista que ayude a concientizar al paciente sobre su trastorno”.

Un estudio realizado por la Universidad Camilo José Cela, de Madrid, revela que el 80 % de los jóvenes españoles y latinoamericanos está conectado a una red social.

Esta investigación señala a Ecuador como el país que más usa las redes sociales, con un 94.3%.

Enlaces relacionados:

¿Cómo saber si eres un adicto a Facebook?

Las redes sociales, la nueva adicción a Internet

Síguenos en 

Un día de recolector acompañando el ciclo

CRÓNICA. QUÉ HAY DENTRO DEL CARRO DE BASUSA. MUCHAS HISTORIAS SUCEDEN A DIARIO, LOS PROTAGONSITAS SON QUINES LIMPIAN LA CIUDAD.


El reloj anuncia las 3 y 20, suena la melodía del “Capariche”, lo conocen como el tono de la basura, y en la Mariana de Jesús y Ayacucho ya empiezan a sacar la basura. El equipo conformado por cinco personas inicia el turno de la tarde. El conductor Javier Chauca me dice que trabaja tres meses de recolector, “es un trabajo muy sacrificado, hay baja remuneración”, pero se labora con normalidad me aseguró. A su lado va el “sobrestante”, Segundo Quillay, quien tiene que vigilar que todo surja bien en la jornada. Corren la primera cuadra y Pedro Colcha de 45 años y siete hijos, ha dedicado 24 a este trabajo, mientras corre por su rostro se desliza la primera muestra de sudor, recuerda que el empezó cuando anunciaban la llega del camión con una campanilla. Son las 3 y 50 mientras trotan con fundas dedican su tiempo para piropear a una mujer un par de segundos.

Corríamos y Jaime Guamán de 38 años que ha dedicado siete a la recolección, me mira y trata de intimidarme “en donde dejamos la basura hay lobos”, todos reímos. Subimos al carro y le preguntó a Jaime sobre su familia; él es casado, tiene cuatro hijos y sus compañeros declaran que tiene otra por ahí, siguen las risas. Llegamos a la Juan de Velasco y recibimos el primer insulto de la tarde acompañado de pitos y blasfemias a nuestras madres, efecto del tráfico.

Son las 4:05 y en la Villarroel Javier Magi trata de demostrarme que aún no está cansado bailando un poco, luego serio cuenta que la mayoría empezaron como barrenderos, acota que son siete años juntos- El equipo se lleva bien ya a las 4 y 10 estamos en las Salesianas, durante el recorrido no pueden tomar ni comer nada. ¿Me inquieta saber sus experiencias?, Jaime exclama ¡los perros!, en la Carabobo y Olmedo tiene un enemigo declarado, sintetiza. ¿En esos casos se van?, aseguró que no, mostrándome tres mordidas en el brazo y un corte con un lavabo. “La herida me la amarro como rambo”, finalizó.

Pedro en la 5 de Junio y Venezuela cuando eran las  4 y 20 dice que “son de caucho” ¿aguantará? preguntaba mientras corría, solo sonreí mientras observaba como todos colaboran en San Francisco. Los feriados son los días de más basura afirman todos.

Observan bebidas y helados por las calles, pero no les llama la atención al parecer; el sol está de su lado no se ha pronunciado. A las 5 y 01 en la Colón y Olmedo el carro se adelanta, necesario por el tráfico”, todos corren con fundas de basura. Una llovizna ligera se sintió a las 5 y 17, un silbido y el carro se detiene para recoger basura de los que más botan florerías, mercados y comerciales.

Estoy algo agotado subo junto a Javier quiero respirar aire fresco por la ventana pero es inútil, respiro “basura”. La capacidad de almacenamiento ya estaba más de la mitad a las 5 y 47 en el sector del semáforo Parque Sucre. El subrestante baja a ayudar a recolectar, me llamó la atención, ‘había una baja’, Pedro desapareció, nadie sabía los motivos de su partida sin despedirse. Menos un hombre, el trabajo se dificulta, Javier ya no baila y las 18.00 Segundo comunica al Jefe de Desechos sólidos el inconveniente. Luis Lara llega a los cinco minutos pero no encontraron un suplente.

Aún más cansados Javier no deja de ser seductor y se acerca una barrendera municipal en la Pichincha y Villarroel y dio un par de besos que no dieron en el blanco. A las 18: 52 coincidió la hora de las llamadas Javier y Segundo se reportaban en sus hogares según pude escuchar. El tráfico de la 10 de Agosto y Carabobo hizo que pasarán lentamente por los “agachaditos”, Jaime trata de evitar el hambre. Son las 19:16  y Javier me explica que acabadas las transversales van por las principales. Le digo a Jaime si tienen hambre, solo sed, respondió.

A las 19: 30 deliberan ¿Seguimos o vamos a botar?, sigamos algunas cuadras más gritaron. El subrestante sube al carro no da para más, le duele la cabeza a las 20:12 ya estábamos vía Cerro Negro, Porlón. Nos detenemos en un sitio donde venden lo que reciclan rápidamente y venderlo al peso “para las colitas”, me dijeron; no había nadie a las 20:17, dejan algunos costales para regresar al día siguiente. Se puede observar Quimiag desde aquí, dijeron a las 8:30.

 

En ese entonces Segundo me dijo algo que me conmovió dada la situación: ¿Debe ser lindo ser periodista? Cuatro minutos después observe una Báscula de Camiones sin usar, presumo que dañada. Llegamos a las 21:00 con una cortina de gases tóxicos, decenas de perros cenando, grandes aves que a mi parecer eran murciélagos, ratas por todo lado, pequeños incendios por efecto de la basura y el gas metano. El carro deposita la basura y ellos recogían rápidamente más basura para reciclarla. Esa fue la primera llegada a Porlón con aquel hedor que mis pulmones no olvidarán.

Son las 9:10 cuando nos detenemos a comer en una tienda del sector, “Gladys”, nos atiende con una cola, 5 sanduches de mortadela, 10 huevos y una jarra de café, la cuenta fue de $4.20. Tuvimos que esperar varios minutos ya que los huevos no estaban cocidos. Al regresar a recoger basura acuerdan con la tendera el menú del siguiente día, todos querían seco de pollo. Resignados se van esperando acabar rápido al día siguiente antes de que cierren la tienda. Regresamos a las 9:40.

En la segunda etapa se repite la rutina con gran cantidad de basura que les obligaba a correr y adelantarse tres cuadras al camión para concluir rápido. Trabajan en las calles restantes: Almagro, Guayaquil, 10 de Agosto, Pichincha, Primera Constituyente, Lavalle, Argentinos, Orozco y Ayacucho. Al finalizar son cuatro las veces que dejan lo reciclado para vender, dos que van a Porlón. Ya no avanzan más, van dormidos acostados en mi hombro, íbamos apretados y Javier cargaba a Jaime. Doce y 57, regresamos y Segundo me dijo en el camino ¿Qué le parece un día de nuestro trabajo? Suspiro y respondo…

 

Por: Agustín Cueva Villamarín

Riobamba- Ecuador

Categorías:Crónicas Etiquetas: , , , ,

PERFILES

 

‘Danimonsetk’, una fan apasionada

En una locura juvenil, llegó a Guayaquil para recibir a su artista favorito y encontrar a un sueño musical que la ha marcado en su vida. “Tomás” es uno de los nombres que más ha pronunciado en su vida y un personaje que la ha llevado a ser conocida en las redes sociales y en los clubes de fans en el país.

Mediante la música conoció a un muchacho chileno, a quien ella le dice “estás buenote” siempre que ha tenido la oportunidad. En conciertos, firmas de autógrafos y en hoteles a los que el artista llegaba, Daniela Regalado Tello siempre estuvo presente para, por lo menos, conversar en fugaces momentos con su “adicción”, como llama a Tomás Cañas Manzi.

El ex integrante de Kudai y en la actualidad de la nueva agrupación Leamitié, ha sido inspiración para que ella trate de enamorarlo en su cuenta de Twitter de ´@Adictas_a_MANZI’.

Mientras su voz, sus gritos y risas se escuchan a lo lejos, se acerca molesta a sus compañeros y da consejos, pero lo hace con apuro pues debe ir a una videoconferencia y conservar día a día la ilusión para lograr uno de sus anhelos. “@manzitomasTe haré el hombre más feliz de la vidaaa te amoo”.

Llega a su cuarto verde y morado, que según ella “representa la alianza de amor” entre Danimonsetk y Tomás, prende la grabadora y coloca un cd para escucharlo. Se recuesta en la cama y recuerda a sus compañeras de colegio, quienes presenciaron todas sus aventuras como fan y la llamaban “Danikudai”, así lo recuerda Carla Narváez, su mejor amiga.

Danimonsetk cierra los ojos y brinda una oración a Dios y entre ello pide que cuide a su “buenote”. Las luces se apagan y los múltiples posters, fotos, y recuerdos de sus anhelos se oscurecen, pero  ahora brillan en el sueño de esta apasionada fan.

Categorías:Crónicas

De boliche, al Boliche

VIAJE

 

A más de 3000 metros de Altura, el centro recreacional El Boliche muestra una alternativa turística para que gente de todas las edades pueda disfrutar de un tiempo de esparcimiento y tranquilidad en la Sierra ecuatoriana.

Una campanada indica la salida del tren de las 08:15 desde la estación de Chimbacalle, con ruta Quito-Boliche-Machachi.

Los rieles del tren atraviesan la ciudad y dan paso a la verde vegetación de la sierra ecuatoriana. Desde lejos, la cordillera de los Andes acompaña al tren hasta que llega a un complejo  rodeado de árboles de pino, que alejado del ruido y de la polución envuelve en tranquilidad a quienes disfrutan de este viaje a El Boliche.

Del ferrocarril bajan cerca de 90 personas, la mayoría se dirige a la cafetería de la estación y otras caminan sobre los pedazos de piedra hasta la entrada del centro recreacional.

La sombra de los árboles que se encuentran en la entrada acompañan por el camino a los visitantes hasta las instalaciones del lugar.

Cerca del la una de la tarde, el restaurante administrado por los miembros de Boliche Tours empieza a llenar sus mesas de madera. Victoria Chicaiza y su madre atienden a los visitantes y les ofrecen el “plato tradicional”, que tiene habas, choclo, acompañado por caldo de gallina y carne de borrego con papas y ensalada. Después esperan  con atención a que todos terminen la comida para arreglar el lugar que recibirá a sus nuevos comensales.

Juan Carlos Heredia agradece la atención que le brindaron a él, a su esposa y su hija, dejan vacíos los platos y se quedan sentados por un momento hasta terminar las gaseosas que pidieron.

Una de las cabañas, la más silenciosa de todas, muestras la historia de El Boliche. Fotografías, mapas y leyendas escritas en los cuadros son vistos por cuatro jóvenes que venían desde Tumbaco. ”Es interesante conocer todo lo que tiene este lugar. Deberíamos venir con más tiempo”, dice Martín González, que mira el reloj y sale de ahí.

La cancha de fútbol, de tierra y abandonada por los turistas, es utilizada por las alpacas que residen en el lugar para descansar después de que en su almuerzo comieran el pasto, que en la región es abundante.

Dos caballos y sus jinetes caminan por el césped, donde suelen acampar los aventureros que acuden al lugar. Risas y gritos se escuchan a lo lejos porque un caballo aceleró su correr y asustó a la joven de pantalón azul y gorro negro, mientras su acompañante disfrutaba del espectáculo que brindaba.

Apresurados y con ganas de adentrarse entre las plantas y flores, dos niños corren, perseguidos por su madre, por el camino de tierra que lleva al sendero Quishuar, que tiene seis kilómetros para observar la vegetación de plantas y la presencia de animales que se esconden entre los arbustos, como el ratón de páramo, el zorrillo, lagartijas, colibríes y muchos más.

Avanzan las horas y quienes estaban en las instalaciones salen hacia la estación, las tres campanadas de nuevo anuncian la partida del tren. Desde las ventanas del vehículo, los turistas observan la forma de plato hondo que tiene el lugar y se despiden presurosos para dirigirse hacia su destino.

De vuelta a la vida de la ciudad, toda la recreación, la tranquilidad, el silencio y todo lo que brindó El Boliche será extrañado por los visitantes, ya que abundan lugares como este, pero no son tomados en cuenta como la riqueza que tenemos en el mundo.

 

Byron Andino Veloz

Categorías:Crónicas

Alex, ejemplo de vida

Una tarde calurosa, acompañada de una leve brisa que corría por los exteriores de la Universidad de las Américas (UDLA), era el entorno que presentaba el viernes 22 de mayo. En sus afueras, una caseta color cielo, un tanto alejada del bullicio y la aglomeración universitaria, cobijaba al joven Alex Enríquez, vendedor ambulante de 26 años, quien sentado en una silla de ruedas, esperaba sigilosamente la visita de algún cliente que solicitara unos de sus productos.

En Ecuador el 13,2% de personas sufre algún tipo de discapacidad

De repente, llega uno. Le solicita un cigarro y una botella de agua. Alex, de manera temblante y con la ayuda del propio cliente, complace al usuario y le da las gracias por su compra. El joven buhonero, es parte del 13,2 % de ecuatorianos que sufre algún tipo de discapacidad, pues a casusa de haber nacido prematuro, padece de parálisis cerebral.

De lunes a viernes, a partir de las 09h30 am hasta las 22h00 pm, el joven vendedor pone a disposición la venta de chicles, caramelos y demás. Alex, con la ayuda de uno de sus hermanos, salé cada mañana con la misión de cumplir su sueño. Juntar la cantidad de dinero suficiente que le permita realizarse una operación en otro país, pues su anhelo principal, es poder caminar.

Según el  Consejo Nacional de Discapacitados (CONADIS), entidad encargada de velar por el bienestar de las personas que sufren alguna incapacidad, el 6% de  hogares ecuatorianos tiene al menos una persona con discapacidad, lo cual comprendería alrededor de 184.336 familias. De estas, el 8% serían rurales mientras que el 5% serían urbanas.

Repentinamente, llegan sus padres, Fabián Enríquez y Yolanda Reino. El primero, deja ver en su rostro  la sorpresa de encontrar a su hijo dando declaraciones como si fuera una estrella de cine o un jugador de futbol famoso. Mientras que su madre, solo se limita a escuchar las declaraciones de su vástago.

“Más que un vendedor quiero ser un amigo de los universitarios”, expresa. Al preguntarle si alguna vez fue víctima de algún tipo de discrimen por sufrir esta enfermedad, respondió que jamás se ha sentido excluido, puesto que para él, el haber nacido con esta discapacidad no ha sido impedimento para cumplir sus metas. “Yo he hecho lo que he querido. Cuando uno se traza un objetivo, si se puede”, enfatiza.

Sin embargo, el joven soñador tuvo el rechazo de algunas instituciones educativas de la capital. Al tratar de ingresar a la primaria, varias escuelas le negaron el acceso, argumentando que se trataba de una persona “diferente al resto”. “Me dijeron que no, porque era un chico especial, que no era igual al resto ya que no podía movilizarme o ir al baño por mí solo”, afirma. Por esta razón, sus estudios los realizó en la costa, lugar en donde llegó hasta el tercer año de colegio, sin ningún impedimento.

El 6% de familias ecuatorianas tiene alguna persona con discapacidad.

En la actualidad, la Constitución de la República, en su artículo 47, referente a las personas con discapacidad, estipula lo siguiente: “El estado garantizará políticas de prevención de las discapacidades y, de manera conjunta con la sociedad y la familia, procurará la equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad y su integración social”.

 Además de ello, en el numeral cinco del mismo artículo, señala que: “el trabajo en condiciones de igualdad de oportunidades, que fomenten sus capacidades y potencialidades, a través de políticas que permitan su incorporación en entidades públicas y privadas”.

 A pesar de ello, según el programa Empleo sin Barreras, de la Vicepresidencia de la República, solo el 18.3% de los 887.000 discapacitados que se encuentran en edad productiva, cuentan con un trabajo; la mayoría en el sector informal. El resto, es decir el 56%, está en la desocupación. Como consecuencia, la mitad de las personas con discapacidad viven en situación de pobreza.

“Somos una familia especial. Toda la vida ha sido una satisfacción tener un hijo así”, exterioriza su padre, quien además, dice sentirse orgulloso por la fortaleza de su hijo. Por otro lado, su madre, de manera un tanto recelosa, solicita la ayuda a estudiantes y autoridades de la vecina universidad, con la finalidad de que puedan colaborar para cumplir el sueño de su hijo.

El crepúsculo ha llegado, la tarde calurosa se transforma en ráfagas de viento que recorren los alrededores de la casona universitaria. Alex, por su parte, continúa sentado, con la única diferencia de que su fe se ha incrementado, pues resalta la importancia de que estudiantes y autoridades de la UDLA puedan conocer su realidad y apoyarlo en la conquista de su quimera. “Ayúdenme a cumplir mi sueño. No importa las circunstancias o como este uno, lo importante es tener fe, convicción y lograrlo que si se puede”, concluye.


De repente, llega uno. Le solicita un cigarro y una botella de agua. Alex, de manera temblante y con la ayuda del propio cliente, complace al usuario y le da las gracias por su compra. El joven buhonero, es parte del 13,2 % de ecuatorianos que sufre algún tipo de discapacidad, pues a casusa de haber nacido prematuro, padece de parálisis cerebral.

De lunes a viernes, a partir de las 09h30 am hasta las 22h00 pm, el joven vendedor pone a disposición la venta de chicles, caramelos y demás. Alex, con la ayuda de uno de sus hermanos, salé cada mañana con la misión de cumplir su sueño. Juntar la cantidad de dinero suficiente que le permita realizarse una operación en otro país, pues su anhelo principal, es poder caminar.

Según el  Consejo Nacional de Discapacitados (CONADIS), entidad encargada de velar por el bienestar de las personas que sufren alguna incapacidad, el 6% de  hogares ecuatorianos tiene al menos una persona con discapacidad, lo cual comprendería alrededor de 184.336 familias. De estas, el 8% serían rurales mientras que el 5% serían urbanas.

Repentinamente, llegan sus padres, Fabián Enríquez y Yolanda Reino. El primero, deja ver en su rostro  la sorpresa de encontrar a su hijo dando declaraciones como si fuera una estrella de cine o un jugador de futbol famoso. Mientras que su madre, solo se limita a escuchar las declaraciones de su vástago.

“Más que un vendedor quiero ser un amigo de los universitarios”, expresa. Al preguntarle si alguna vez fue víctima de algún tipo de discrimen por sufrir esta enfermedad, respondió que jamás se ha sentido excluido, puesto que para él, el haber nacido con esta discapacidad no ha sido impedimento para cumplir sus metas. “Yo he hecho lo que he querido. Cuando uno se traza un objetivo, si se puede”, enfatiza.

Sin embargo, el joven soñador tuvo el rechazo de algunas instituciones educativas de la capital. Al tratar de ingresar a la primaria, varias escuelas le negaron el acceso, argumentando que se trataba de una persona “diferente al resto”. “Me dijeron que no, porque era un chico especial, que no era igual al resto ya que no podía movilizarme o ir al baño por mí solo”, afirma. Por esta razón, sus estudios los realizó en la costa, lugar en donde llegó hasta el tercer año de colegio, sin ningún impedimento.

En la actualidad, la Constitución de la República, en su artículo 47, referente a las personas con discapacidad, estipula lo siguiente: “El estado garantizará políticas de prevención de las discapacidades y, de manera conjunta con la sociedad y la familia, procurará la equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad y su integración social”.

Además de ello, en el numeral cinco del mismo artículo, señala que: “el trabajo en condiciones de igualdad de oportunidades, que fomenten sus capacidades y potencialidades, a través de políticas que permitan su incorporación en entidades públicas y privadas”.

A pesar de ello, según el programa Empleo sin Barreras, de la Vicepresidencia de la República, solo el 18.3% de los 887.000 discapacitados que se encuentran en edad productiva, cuentan con un trabajo; la mayoría en el sector informal. El resto, es decir el 56%, está en la desocupación. Como consecuencia, la mitad de las personas con discapacidad viven en situación de pobreza.

“Somos una familia especial. Toda la vida ha sido una satisfacción tener un hijo así”, exterioriza su padre, quien además, dice sentirse orgulloso por la fortaleza de su hijo. Por otro lado, su madre, de manera un tanto recelosa, solicita la ayuda a estudiantes y autoridades de la vecina universidad, con la finalidad de que puedan colaborar para cumplir el sueño de su hijo.

El crepúsculo ha llegado, la tarde calurosa se transforma en ráfagas de viento que recorren los alrededores de la casona universitaria. Alex, por su parte, continúa sentado, con la única diferencia de que su fe se ha incrementado, pues resalta la importancia de que estudiantes y autoridades de la UDLA puedan conocer su realidad y apoyarlo en la conquista de su quimera. “Ayúdenme a cumplir mi sueño. No importa las circunstancias o como este uno, lo importante es tener fe, convicción y lograrlo que si se puede”, concluye.

Categorías:Crónicas